martes, 30 de diciembre de 2014

36 MEDIA MARATÓN SEVILLA - LOS PALACIOS

Buena manera de cerrar el año deportivo (el personal lo vamos a ir olvidando...) participando por segunda vez en la Media de Los Palacios disfrutando del ambiente de la prueba y de los compañeros y amigos de fatigas.

Este año íbamos tan sólo seis... malas fechas sin duda. Ángel, Dani, Migue, Tarrio y el fichaje estrella: Mercedes, primera mujer en apuntarse en estas lides. Con Tarrio y Migue gripados y con los chicos en baja forma entendí que este año me tocaba hacer la carrera por mi cuenta.

Tenía ganas porque me encontraba fuerte. Las últimas tres semanas no pude correr pero las marchas que me pegué en La Palma me han venido de lujo sobre todo para recuperar los isquios que tanto me llevan fastidiando. Tenía dudas con la distancia y sobre todo con ser capaz de manejarme en ritmos rápidos, pero el entrenamiento de los últimos tres meses ha sido positivo, aunque tampoco he dedicado más de dos-tres días por semana, he entrenado bien y me noté con posibilidades de hacer una buena marca para mí.

Llegamos tardísimo a la salida, a pesar de que nos habíamos organizado más o menos bien, hubo incluso un momento delicado con el tema dorsales, pero bueno, 15 segundos antes de la salida, estábamos preparados. Los 30 segunditos andando hasta cruzar la línea de salida y ¡a correr!. Este año me pareció ver más ambiente y gente corriendo. Lo que no tengo dudas, es que cada año el nivel de marcas es superior y mejorar tu marca no significa ganar más puestos como ocurría antes.

Salí tranquilo intentando hacerme un hueco entre la gente, el primer kilómetro siempre duele sobre todo por ser falso llano picando hacia arriba. Miguel venía conmigo, los demás quedaron pronto detrás, y Miguel tampoco me aguantó mucho. Es lo que tiene el atletismo, a estas distancias tienes que ir a tu ritmo y olvidarte un poco de los demás... yo iba guardando bastante en los primeros kilómetros, esperando a la cuesta del km 6-7 y aun así iba más fuerte.

Llegué a la cuesta bien, la superé de lujo, y apreté hasta el km 10. Allí pasé en 47:20 (oficial). Realmente me sentía muy bien de todo: piernas, isquios, cabeza, todo... iba disfrutando, pero pensé que estaría por debajo de 45´ a esa altura. No tenía importancia. Me tiré desde el km 8-9 hasta el 15-16 siguiendo a una piba que llevaba un ritmazo. Al final iba demasiado enganchado a su ritmo y cedí.

Al llegar al puente volví a apretar. Incluso volví a recuperar a mi liebre particular, pero como me pasó hace dos años (y creo que nos pasa a todos siempre), el puente está muuuuy lejos de la meeeeta... jejeje. Bajas el puente y es como: "esto ya está...", pero en realidad te quedan los 4 peores kilómetros. Los dos últimos fuí medio arrastrándome jejeje, me sobraron la verdad. 

Aun así: 1:36:09 marca oficial, unos 25¨ menos por mi reloj, mejorando el 1:41:20 de hace dos años en más de 5´ y con unas sensaciones buenísimas. 4´34¨/km no es moco de pavo en 21 km, puesto 774 de más de 4000 participantes y entre los 250 mejores de mi categoría, no está nada mal. Y lo mejor: disfrutando de cada metro, disputando y compitiendo, y con ganas de volver a intentar asaltar mi nueva marca (eso sí, en una prueba más llanita...)



jueves, 18 de diciembre de 2014

HIKING (O SENDERISMO DE TODA LA VIDA)

Algo más de tres semanitas destinado en La Palma (no confundir con Las Palmas ni con La Palma del Condado o del Río, La Palma, así a secas, el trozo de España más al occidente: la isla bonita) como preparación previa a la Media Marathon de Los Palacios.


Ni los horarios ni el tiempo me ayudaron a salir a correr ni a entrenar, tampoco el hecho de vivir entre barrancos y pendientes imposibles. Salí un par de veces a correr pero viendo que era incapaz de rodar más de 7km sin echar el hígado por la boca en alguna de aquellas cuestas de locos que componen Santa Cruz (la capital) cambié la perspectivas de entreno y me dediqué a salir los fines de semana a hacer "hiking" o senderismo de toda la vida...

Nunca un lugar estuvo tan predestinado y bien preparado para caminar por entre senderos, ni tan bien señalado (lo cual no implica que no puedas perderte) como aquí en La Palma. Alemanes, franceses, y gentes aficionadas a caminar por entre la naturaleza disfrutan de esta isla tan bonita como diferente. En menos de 60 km puedes encontrar un bosque subtropical, clima de alta montaña (2426 m.), bosques de coníferas o tierras áridas de origen volcánico. Una pasada.

Y yo que aproveché para patear, lo cual me ha venido muy bien para mejorar la fuerza y la resistencia y algunos músculos no acostumbrados a trabajar durante la carrera (y viceversa: descansar isquios por ejemplo).

Al final me pegué 5 rutas:
- Al Sur, desde Fuencaliente hasta el Faro, subida al volcán del Teneguía (último en entrar en actividad en España en 1971) incluida. 8 km.
- Al Oeste, desde Las Tricias hasta Santo Domingo de Garafía, pasando por las cuevas guanches de Buracas y por los impresionantes bosques de Dragos. 16 km.
- Al Norte, desde Barlovento hasta los Franceses, pasando por Gallegos y sus acantilados. 14 km.
- Al Este, por la Ruta del Cubo de La Galga, cruzando un bosque de castaños y helechos. 11 km.
- Y al Centro, desde el Mirador de Los Brecitos a casi 1200 m. hasta bajar primero a la Caldera del Taburiente, donde vivió el rey Tanausue, para luego bajar por el barranco de las Angustias hasta casi el nivel del mar. 17 km. 

Una brutalidad paisajística, una belleza sin paragón, y una riqueza botánica sin igual, y todo ello disfrutado a base de patas, buena compañía y algo de deporte y salud.

No creo que sea la mejor manera de prepararse una Media Marathon... pero sinceramente me da absolutamente igual, disfruté como un cochino en el barro. El domingo, a las 11.00, con un frío descomunal (parece) veremos si los caminitos hicieron o no efecto. La próxima: Media Marathon Sevilla - Los Palacios. Objetivo: 1:40:49.







miércoles, 12 de noviembre de 2014

III TRAIL PIRATA SIERRA SAN CRISTÓBAL

Ni de lejos había pensado que el domingo pasado iba a resultar el día de mi vida en que más he disfrutado corriendo... una prueba en Jerez, algo desconocida, joven, sin una distancia habitual donde compararse,... pues nada, ¡la prueba fue brutal!

Recogida de dorsales sin esperas, 450 corredores, una cifra importante, muchos voluntarios y todo bien montadito en la Laguna de Torróx, con aparcamientos de sobra y entretenimientos para los "no participantes". Sobre las 10.00 la salida. Muchas ganas y muchas dudas: entrené tan solo dos días en las últimas dos semanas por las molestias de isquiotibiales que sigo arrastrando desde hace un año y que además ahora me han llevado a una mala pisada (dolor en el pie y en la cadera). Aun así, no iba mal entrenado. La salida con Miguel, el otro participante del grupillo que hemos montado vía whatsapp y que seguro nos encontraremos para la Media de Sevilla - Los Palacios.

Salimos tranquilitos, en mitad del grupo, giramos hacia la derecha al llegar al desguace y para arriba nada más empezar... ¡a bocajarro! Subida fácil aunque el terreno resbalaba con las zapatillas de trail. La noche anterior había llovido y había algo de barro y humedad, aunque agradeceríamos más tarde esa lluvia. Bajadita tranquila y de frente a la montaña, dos kilómetros y otra subida brutal, la peor del recorrido, ésta a los Pocillos, por una hilera de metro y medio embarrada, empinada como el demonio. La gente andando en fila india... muy duro. Yo tiré para arriba corriendo a zancadas cortas, pasando gente y más gente. Miguel se me quedó por detrás y ya le saqué tanto tiempo que no me paré a esperar... me notaba bien. Llegar arriba fue un suplicio aunque al menos arriba nos esperaba el primer avituallamiento para parar, bajar pulsaciones y beber agua.

Luego el camino recorría un sendero estrecho con un constante sube y baja que terminaba bajando hasta llegar al poblado, desde ahí, y por entre el pueblo, cuesta pronunciada hacia abajo para llegar hasta un carril de tierra que terminaba dando al sendero que no solemos pillar con las bicis por la acumulación de arena. Y es aquí donde se agradeció la lluvia de la noche anterior porque había arena para reventar y aquello era como correr por la playa. Y no faltaban las cuestas. Luego el camino giraba (y subía) hacia la izquierda
Las vistas de la cantera eran impresionantes, llegó un momento en el que a la derecha podías ver el "skyline" de Jerez jejeje y a la derecha toda la bahía de Cádiz con el puente a medio hacer incluido. Una pasada. El camino giró a la izquierda y ahí de pronto encontramos las primeras cuevas de la sierra, tan famosas en su tiempo y ahora abogadas a las visitas ocasionales de senderistas de fin de semana. Lo que sí que no me esperaba era que la carrera llegaba incluso a pasar por una de las cuevas, era una pasada. Estaba alucinando. 

A todo esto, estaba corriendo jejeje... casi no me di cuenta de ello, porque los kilómetros volaban. Iba guardando bastante en las bajadas menos técnicas y en los llanos, las cuestas se subían a gusto y las partes técnicas (muchas y muy difíciles) las estaba disfrutando como un enano, corriendo a lo loco, pisando piedras, raíces y diferentes apoyos. Pero realmente estaba disfrutando tanto que no pensé en ritmos, ni en pegarme a nadie ni en nada... simplemente disfrutar del camino. 

Después de las cuevas llegamos al km 10. en donde estaba situado el segundo avituallamiento. Lo necesitaba porque andaba con sed. Paré, bebí, comí, y para arriba otra vez. La cuesta del km post-avituallamiento fue un autentico crimen, no había ni Dios que no parara a andar al final de la cuesta. A traición. 

Desde ahí de nuevo hacia el pueblo solo que ahora en vez de bajar la cuesta, la subimos, y se hizo tremendamente dura. Luego subimos hacia el repetidor pero por detrás de la instalación del agua que está arriba del monte. El camino iba por la ladera que da a Jerez justo bordeando el muro del edificio y por un sendero de no más de 80cm y lleno de piedras y raíces. Abajo el bosque de pinos. Peligroso pero muy divertido. Casi sin darme cuenta, a pesar del cansancio que ya se notaba, llegué hasta el tercer avituallamiento, lleno de gente en la zona del repetidor. Parada a beber y comer algo y hasta el final.

Bajamos por un estrecho sendero muy técnico. Iba a mil, disfrutando del recorrido junto a un par de hombres. Llegamos hasta una pendiente brutal que había que bajar medio rapelando con una cuerda. Ahí se perdió tiempo porque a la peña que iba por delante le daba un poco de canguelo y se formaba parón. Justo al salir de ahí, en un giro a la izquierda que nos mandaba hacia el bosque de eucaliptos empecé a notar que se me subía los gemelos... sin dejar de correr pensé: "se acabó el correr, ahora toca el acabar". Así que bajé el ritmo, no forcé en las subidas y recuperé todo lo que pude en la trailera que desciende desde el monte hasta salir en frente de los militares (la que siempre hacemos con las bicis vamos). Ahí me pegó un crujido la rodilla que todavía lo escucho, pero bueno,... recuperé bastante.

El problema es que bastante a veces no es suficiente. El ritmo por el llano del camino de vuelta al desguace era lamentable. No sé si iba a 6´30 o más, pero bueno, aun así no dejaba de pillar a gente peor incluso que yo, muchos con calambres. La verdad del 17 en adelante se hizo durísimo, y sin embargo tampoco quería que acabara... tenía ganas de más. Y lo hubo: la subida y posterior bajada hasta el desguace, deshaciendo el camino ya recorrido hacía más de una hora y media. Me enganché a un grupillo que íbamos tras una mujer (ganadora de las veteranas) que llevaba un ritmo asequible y constante. Luego nos pegó un repaso cuesta abajo, pero bueno nos hizo la subida. 

Al final de la cuesta me descolgué un poco pero luego en la bajada viendo que estaba a menos de un kilómetro y que iba muy muy bien de pulsaciones (aunque mal de piernas) apreté los dientes y el ritmo y entré en meta a buen ritmo y muy emocionado. Ha sido un año muy duro, probablemente el peor de mi vida, son muchos sentimientos encontrados, muchos recuerdos y en momentos como este, tras un esfuerzo tan grande, todo aflora. Al final lo dí todo, terminé con un tiempo de 1:55:31, cumpliendo mi objetivo de bajar de las 2 horas y sobre todo habiendo disfrutado como nunca. Puesto 61º de la categoría (mucho nivel) y medallita de finisher. Miguel llegó con un tiempo de 2h 03´. Fue una mañana que no olvidaré.

En definitiva: carrera espectacular, recorrido bestial (de bonito, de técnico, de duro), organización perfecta, obsequios bonitos y en cantidad, marcado del recorrido genial y sobre todo voluntariado: aplauso ENOOOORME... espectacular, siempre ayudando y apoyando, no como meros espectadores, gente que te ayuda, que hace que la carrera se te haga fácil. Me encantó, disfruté como nunca corriendo por la sierra y repito, la organización: perfecta. El año que viene es una referencia en el calendario, sí o sí. 

sábado, 8 de noviembre de 2014

RANKING CARRERAS EN ESPAÑA 2013-2014

La RFEA ha publicado, como cada año, su ranking de mejores pruebas de ruta y marcha. Dejo el enlace: http://www.rfea.es/estadis/clasificacion_ruta.htm

         MARATONES
PuestoPruebaPuntos 2013/2014
1Zurich Maratón de Barcelona1.324,00
2XXXIII Maratón Divina Pastora Valencia1.742,76
3XXXVII Rock and Roll Maratón de Madrid1.257,00
4XXX Maratón Ciudad de Sevilla 2014 (1)1.390,50
5IV Maratón Ciudad de Castellón323,00
636º Maratón Internacional San Sebastián 2013 (1)989,83
7III Maratón A Coruña 42km162,00
8VI Bilbao Night Marathon175,00
9IV Maratón Ciudad de Málaga173,04
10V Gran Canaria Maratón 201480,00


Lo más llamativo para mí es la falta de tradición de millas en Andalucía, la baja estima de las pruebas de 10 o menos km (no se tienen en cuenta algunas populares como la del Guadalquivir por no ser oficiales) y la confirmación de la Marathon de Sevilla y el Cross de Itálica, como segundas mejores pruebas del curso pasado en sus respectivos rankings (sólo superados por el Cross de Atapuerca y la exitosa Marathon Divina Pastora de Valencia). También se confirma la caída en picado de la Media Marathon de Los Palacios, que desde el inicio de la creación de estos rankings siempre estuvo entre las 10 e incluso 5 primeras pruebas a nivel nacional, y que ha terminado por desaparecer de entre las mejores.

P.D.: Mañana toca Trail Pirata... ¡nervios a flor de piel! A ver si el isquitiobial me dejaaaa...

miércoles, 5 de noviembre de 2014

LAS TRES ZAPATILLAS DEL AÑO 2014 POR RUNNERS WORLD.



1º - Se ratifica año tras año, opinión tras opinión, experto tras experto el avance y desarrollo de la marca Saucony, unas zapatillas no tan conocidas, pero muy valoradas por el atleta.

2º - El minimalismo está de moda.

3º - ¿Sketchers? Ni siquiera pensé que tenían zapatillas para correr. No sé que uso tendrán ni cuánto de marketing hay en ponerla como una de las tres mejores zapatillas de 2014 en la revista por excelencia de atletismo, pero bueno,... interesante cuanto menos.

Aquí el enlace: Zapatillas 2014

Las tres zapatillas del año para Runner´s World


domingo, 19 de octubre de 2014

CARRERA POPULAR PARQUE MIRAFLORES

Tras la Nocturna de La Algaba, apenas había podido entrenar por un inoportuno y duradero resfríado que casi acaba conmigo. Salí un par de veces a correr durante la semana y finalmente, y tras la tregua dada por la lluvia, el domingo viendo la bonita mañana que hacía, me decidí ir hasta Sevilla para correr la popular. No llevaba dorsal, pero poco me importaba, en principio lo iba a tomar como un entreno fuerte.

La historia es que me he apuntado para correr el III Trail Pirata Sierra de San Cristóbal, que será el día 9 de noviembre, y por eso la insistencia en empezar a darle caña al asunto, aunque con el poco tiempo que me dejan Eidan, el inglés y las oposiciones, poco puedo salir a correr la verdad sea dicha de paso.

La carrera empezó sobre las 9.30. Este año cambió de recorrido, aunque era bastante parecido al de 2013. Precisamente en aquella carrera conseguí mi mejor marca hasta ahora del 10.000, corriendo en 41:09 (4:08´/km). Sin embargo este año pintaba bastante diferente.

Salí bastante retrasado, había muchísima gente, y tardé como 20¨ en cruzar la meta. Paso lento al principio aunque aumentando conforme se empezaba a "abrir" la carrera. Pasé al grupo de los 45´ aunque sobre el 3-4km empecé a notarme bastante flojo de piernas y muy cansado de pulmones y de cabeza. Me costaba respirar y llevaba un ritmo demasiado alto de pulsaciones. Me enganché a una piba que iba corriendo bastante bien, de menos a más, hacia Torneo, justo después de pasar por el Parlamento y el Arco de la Macarena. Hice camino tras de ella, pero ya sobre el km 7 me noté que no podía. Me agobié bastante porque iba muy cansado, apenas iba disfrutando, me vinieron las sensaciones de la Nocturna y desde ahí hasta el final, me pasó hasta el apuntador. El último kilómetro arrastrándome, sirviendo de motivación a los que venía por detrás jejeje,... pero bueno, tampoco lo tomé muy en serio.

Iba sin reloj, así que tampoco sabía muy bien a qué ni a cuánto estaba corriendo. Finalmente entré en meta en 0:43:41 que no está mal, sobre todo teniendo en cuenta que salí con 20¨ de retraso. 

Ahora el siguiente reto es buscar huecos en la semana para salir a entrenar, porque el Trail se plantea duro de verdad...

video

domingo, 12 de octubre de 2014

XII NOCTURNA DE LA ALGABA

Tres años llevaba queriendo correr la "famosa" Nocturna de La Algaba... y por fin se presentó la oportunidad el pasado viernes 12 de Septiembre. Con apenas un par de entrenos pero con muchas ganas de salir a correr por el pueblo y más si cabe por la compañía de mi gran amigo Borre que nos echó una visita.

Es impresionante como se vuelca el pueblo con esta carrera, todos en las calles animando y por supuesto una grandísima participación: 450 participantes en total. No está mal para un pueblo de 12.000 habitantes. Es una pasada como se lo ha montado el club del pueblo, arrastran a medio pueblo, son como unos 120 entre hombres y mujeres, todos corriendo y colaborando, algunos semi - profesionales y la gran mayoría gente que sale a correr por salud y por pasar un buen rato con sus vecinos, amigos y familiares.

Llegamos tarde, para variar, pero a tiempo para la carrera, salimos tranquilos pero a buen ritmo, pasamos por mi delante de mi casa hacia el km 2 y desde ahí a la avenida principal abarrotada de gente animando. Salimos del pueblo hacia el barrio del Aral sobre el km 3. Íbamos a un ritmo poderoso pero sin darnos cuenta, charlando y yendo de menos a más. Regresamos al pueblo a media carrera y siempre a más... cuando nos dimos cuenta íbamos por el 6, nos dimos cuenta que íbamos muy fuertes pero seguimos aguantando hasta el final. 

La verdad es que se me hizo eterna la carrera, tenía como referencia el estadio como meta, pero no sabía la cantidad de vueltas que tuvimos que dar para llegar hasta él, y el ritmo siempre iba a más. Vi a Borre fortísimo, incluso me llegó a dejar atrás en la vuelta al estadio, aunque en la recta de meta tiré de alma y volví a ponerme a su vera. 

Carrerón de menos a más, y con un tiempazo brutal: 0:40:25 (en 9,5km) a 4:15/km. Y a pesar del tiempo ni siquiera entramos entre los 100 primeros, lo cual indicaba el gran nivel de la prueba.

Échamos un buen rato los dos, y aun mejor, después reponiendo fuerzas con cervezas y pescaito frito.

Otra carrera que tenía en el "debe" y que he completado satisfactoriamente.

martes, 7 de octubre de 2014

II POPULAR COSTA DE ANTIGUA

Hace tiempo que no escribo por aquí,... malos tiempos. Casi había olvidado el blog, pero no el deporte aunque solo lo haya practicado de manera puntual.

Volviendo atrás, me faltan un par de pruebas que no he podido nombrar por aquí... En primer lugar hablo de una carrera popular que se celebró en Antigua (Fuerteventura) durante mis vacaciones veraniegas.

Era más bien una carrera de barriada, pensé en correr porque una alumna me avisó, llevaba una semana saliendo a correr y me apetecía bastante competir.

Unos 100 participantes, mucha gente de clubes, muy animados, sobre todo los Trotadunas. Me encontré entre ellos a un hombre que corrió conmigo el Ultratrail de Lanzarote, hizo la primera parte de la prueba conmigo. Me dio una alegría tremenda verle por allí. 

La prueba era preciosa por el lugar, bordeando los acantilados de la costa de Antigua, hasta llegar a Caleta de Fuste en donde giraba la carrera para deshacer el camino. El recorrido precioso, salvo porque en la prueba larga de 10km teníamos que dar dos vueltas al mismo, y la segunda vuelta cansaba un poco a nivel psicológico. 

Fue muy dura la carrera, salí sin pretensiones por el poco entrenamiento, pero al kilómetro me vi entre los 10-15 primeros y eso te da una motivación enorme. Creo que es la única vez en mi vida que he visto a los "cracks" tan cerquita... Luego el viento, el tremendo calor (27 de Julio) y la brutal cuesta de casi 800m de llegada a meta me "humanizaron" jejeje... Aun así mantuve el tipo. Fui bajando el ritmo antes de completar la primera vuelta (km 5) y para mi sorpresa muchos de los que iban en cabeza finalizaron la prueba del 5.000m así que aunque perdí algunos puestos en carrera, en realidad seguía entre los 10 primeros.
Se me hizo bastante larga la verdad, el calor era insoportable, y tenía muy pocos km de entrenamiento en las piernas. Pero aun así entré el 10º en carrera y el 7º de mi categoría con un tiempo de: 0:43:31 (a 4:19/km). Muy contento... aunque muy cansado. 

Esta fue mi última carrera del verano, luego contaré la Nocturna de La Algaba en el siguiente post, así como el inicio de temporada de entrenos...

sábado, 2 de agosto de 2014

FUERTEVENTURA NORTE

Segunda etapa de mis recorridos por Fuerteventura. Tras llegar hasta el sur el finde anterior, me dispuse a hacer lo mismo con el norte una semana después.
La bici bien puesta a punto y salida temprano desde Puerto del Rosario hasta el pueblo de Tindaya en coche, para iniciar la ruta desde la montaña mágica de Tindaya, la montaña blanca, tan llena de historias y leyendas a lo largo de los años. Esa leyenda, ese misterio se multiplicaba varias veces por la bruma que cubría la cercana cima, y tapaba el recién nacido sol para dar una aspecto sombrío y mágico al lugar. Serían las 8 y media de la mañana y desde ahí inicié mi camino por el GR-131 rumbo al norte, hacia La Oliva.

No tardé mucho, el sendero era bueno. Pude encontrarme con alguna que otra rapaz que descansaba al borde del camino. La Oliva aun estaba desperezándose, recién oliendo a pan nuevo, cuando llegué. No sé como lo hice pero me perdí una y otra vez. Es difícil diferenciar entre La Oliva y Villaverde y no terminaba de encontrar un sendero que caminara por entre el Malpaís de la Arena, que era mi objetivo al salir. Después de casi 40 minutos dando vuelta, pregunté a un vecino que andaba en bicicleta también y me llevó hasta Villaverde por la carretera nacional y luego de meternos en el pueblo, me indicó amablemente como continuar mi camino hasta Lajares. El camino no era el que quería haber cogido pero en mis interminables momentos de pérdida pude recorrer un buen tramo por el Malpaís de la Arena.

Una vez cogí camino no tardé ni 10 minutos en llegar a Lajares. La verdad estaba un poco desesperado por tanto tiempo perdido. Tras llegar a Lajares seguí por el campo de fútbol hasta llegar al sendero que subía a Calderón Hondo: un enorme cráter volcánico que se mantiene majestuoso y vigilante en el norte de la isla. Me atrapó un hombre que venía con un pepino de bici y nos pegamos la subida al volcán a piñón los dos. Fue dura, sobre todo una vez arriba, porque el camino se estrecha y se convierte en una especie de "adoquinado volcánico" (literal) y sentarse en el sillín te dejaba el culo hecho trizas. Así que de pie y despacito... Las vistas del norte eran impresionantes: A la derecha la costa de Majanicho con sus blancas playas, al sur Lajares y de fondo el Malpaís de la Arena, a la izquierda las dunas de Corralejo, y al norte Corralejo en primer término, Lobos a continuación, y al fondo: Lanzarote. Una pasada.

Luego de una rápida bajada entre volcanes, disfrutando del paisaje, viendo las cuevas y los hornos naturales salidos de entre la tierra, y de parar a ayudar a un chico que había pinchado una rueda del coche en mitad de ningún lugar, terminé llegando con mi compañero de viaje hasta Corralejo, donde había quedado a las 11.00 con algunos de mis ya ex-alumnos, en el CEIP Antoñito "el farero". Parada para recuperar fuerzas y ya con los chicos hasta El Cotillo.
Recorrí la costa norte de la isla, desde Corralejo al faro de El Cotillo, pasando por Majanicho en compañia de Luca, Stefania, Giancarlo, Federico y Chiara. Tuvimos que hacer dos paradas obligadas: la primera por pinchazo, la segunda por cerveza. Paramos en un chiringuito, "el perdido", en mitad de la nada, a 5 km de cualquier cosa, en una calita pequeña rodeada de rocas y de la arena más blanca y fina que pueda haber visto jamás. Así es la costa de Majanicho. Incluso con gafas de sol, el reflejo del sol en esta arena tan blanca hace daño en la vista... es como la nieve. Cervecita, buena charla y de regalo una tapita de boquerones fritos recién pescados... que barbaridad! No se puede pedir más.

Luego a la bici y de ahí, tras pasar por el faro, hasta El Cotillo. 21km en poco más de 2 horitas a un ritmo muy de paseo evidentemente. Luego fuimos a la playa de las conchas a tomar unos bocatas y descansar un rato de la bici. Sobre las 16.00 nos despedimos. Fede y Chiara regresaron en bici, el resto de chicos marcharon en guagua. Y yo decidí seguir camino. 

Pasé por el pueblo, precioso, marinero, aunque demasiado turístico ahora. Restaurantes por todos lados, pero el encanto del puertito y el mar salado. Fue bajando desde allí por toda la costa que aquí llaman "norte" aunque más bien sea Oeste, por un sendero local bien marcado y con mejor piso que recorría los sinuosos acantilados que daban al mar o a secretas playas de arena blanca y grandes rocas. 

El camino terminaba en el barranco de Esquinzo casi a la altura ya de Tindaya. Crucé y seguí ya por caminos sin marcar y de más dificultad para pedalear y a veces incluso para mantenerse en pie. El viento que había respetado durante toda la mañana, era ya de cierta fuerza aunque se agradecía, porque la sensación térmica era perfecta, sin calor a pesar de la hora, y además porque soplaba a favor (de momento). 

Ya iba bastante tocadete pero me terminé por animar al contemplar la belleza de la playa de Jarugo. Desde ahí fui recorriendo la costa hasta, finalmente, alcanzar la playa del barranco de Los Molinos.  

El sitio, a nivel de naturaleza era una pasada. Pero me fui con una sensación de decepción por ver aquella cantidad de casas, coches y gente una encima de otra, sin dar respiro ni espacio a la propia naturaleza. Después de un descenso complicado (imaginen la subida por el mismo lugar) y una coca cola en un bar con unas maravillosas vistas pero el cual no volveré a visitar jamás por su servicio, suciedad y por los 2 eurazos que me clavó por la coca cola... decidí retornar a Tindaya.

Eran como unos 10km. Se hicieron eteeeeernos. Que dolor de piernas, de culo, de brazos,... pero sobre todo que rollazo el viento. Avanzar era imposible. Encima el camino se volvió muy arenoso y cada 2 o 3km me tenía que parar a descansar porque era durísimo. Llegué por fin a Tindaya (no sé ni cómo) y allí me hinqué un bocadillo de pollo con una coca cola en un bar de allí, que me repusieron de fuerzas y ánimos. 

Y nada,.. completé mi idea de recorrer la isla en bicicleta. Ya tengo Lanzarote a pie, Gran Canaria en coche y Fuerteventura en bici... a ver que hago con las otras cuatro! jejeje...

jueves, 26 de junio de 2014

FUERTEVENTURA SUR

Bueno otra vez por aquí.


Al final por motivos personales no pude hacer el Fuertebike como tenía previsto. De hecho he de agradecer a la organización que me devolvieran íntegramente la inscripción, lo cual dice mucho de ellos. Espero volver el año que viene y poder hacerla.

Como me quedó la espinita clavada, y venía cogiendo la bicicleta los fines de semana, me decidí a pegarme una ruta por mi cuenta, y aunque no sea una competición creo que es de mérito pegarse casi 120 km en la bici recorriendo los rincones de Maxorata. 

La experiencia fue una pasada, llevaba tiempo pensándola, no sabía si coger dos días y pegarme de norte a sur o como al final hice hacer dos grandes etapas en dos fines de semana para dividir la isla entre norte y sur. Pensé que de la segunda forma disfrutaría más, y así he hecho.

Tomé salida en Puerto del Rosario sobre las 7.30. El día empezaba a abrir, el amanecer desde Playa Chica y Playa Blanca era una maravilla. El mar era un plato, y la temperatura perfecta, aunque no tardó en hacer calor.

Puse rumbo al sur, por la costa, a la espalda del aeropuerto que ya comenzaba a recibir y despachar aviones. El camino estrecho, difícil, duro por ser técnico y complicado. Las vistas del mar preciosas. Luego, justo al terminar el aeropuerto crucé la carretera general por debajo de un pequeño túnel y desde ahí para el polígono de El Matorral. Desde ahí se enganchaba un sendero bastante entretenido, con buen piso y unos paisajes áridos pero llenos de aves.

Unos diez kilómetros después llegué a Triquivijate. Bonitas casas con huertos de picón, y mejores vistas a las sierras. Desde ahí hacia Antigua por un camino espectacular, ancho y con unos saltos increíbles. Plato grande, todo metido y encima cuesta abajo, un disfrute brutal, como un niño pequeño.

Casi ni tuve que cruzar Antigua, directamente salí a otro camino que llegaba a los Valles de Ortega, donde me salí del camino para ver la Ermita de San Roque. Después de cruzar otro pequeño pueblo, casi en ruinas, llegué al límite del Monumento Natural de La Caldera de Gairía. Un volcán rodeado de malpaís con las típicas rocas negras envueltas en líquenes verdes. El camino iba por debajo de la montaña y aunque era espectacular, la verdad fue durísimo porque casi no podías dar pedales por lo mal que estaba el sendero con parches de piedras sueltas, casi no podías mantenerte en la bici y además la bici derrapaba cuesta arriba.

 El paisaje era brutal, el calor se empezaba a notar. Seguí por un pequeño sendero después de equivocarme de camino unos minutos y desde ahí caminé por un lugar bastante aburrido hasta Tuineje. Llegué hasta el campo de fútbol y allí me metí debajo de un pequeño árbol para parar a desayunar durante unos 40 minutos.


Después de buscar el camino, tiré hacia arriba por un sendero que se hizo duro hacia arriba pero un disfrute cuesta abajo, camino a Juan Gopar, por Las Casitas. Era díficil no equivocarse y de hecho me equivoqué un tramo de unos 4-5 km, lo cual se hizo horriblemente duro por el calor y el cansancio. El paisaje se volvió desértico, no había un alma en kilómetros, no había apenas casas, no había sombra, solo montañas de tierra y piedra. La aridez era extrema, el cansancio por el calor se notaba cada vez más, estaba deseando llegar al mar. Luego de cruzar la carretera hacia el sur, la carretera se volvió descendente, todo metido y a disfrutar del camino hasta llegar al impresionante mar de Tarajalejo. Playas negras, ardientes, mar en calma, suave, fresco, doloroso de bonito. Una estampa. Llevaba casi hora y media de adelante según lo previsto. Un bañito y ha comer. Me pegué un homenaje con paellita y cerveza incluida. Y después a la bici de nuevo.


El camino de la costa se convirtió en un infierno. Era tan bonito como duro, y era muy muy bonito. Las vistas de La Lajita y el Mirador de la Peña eran impresionantes, como toda la costa previa, llena de bonitos acantilados, mar turquesa, playas semidesiertas, desconocidas, libres, silencio, tranquilidad y calma. Me encontré una playa impresionante justo abajo de La Lajita, cerca de los palmerales, en donde estaban rodando una serie para T5. 

El pueblo también me encantó, con ese sabor marinero, a pura mar, pura sal. El camino se cortaba y había que acercarse a la carretera, pero en realidad uno ya no sabía ni donde iba el camino, ni siquiera si había camino. Era senderos que subían acantilados y bajan hasta los barrancos para cruzarlos por arenales, pedregales y demás parches en los que la bici no tiraba. Me bajé como diez mil veces de la puta bici, estaba hasta el gorro. Cuesta arriba, la bici no agarraba por la arena y las piedras sueltas, derrapaba y había que poner pie al suelo.

Pero todo valía la pena por ver aquella maravillosa costa. 


Por fín llegué hasta Costa Calma, donde paré a tomar un refresquito. Ya estaba rendido, incluso había dicho que no iba a seguir más... pero eran las 16.00 casi una hora de adelanto, y bueno quedaban horas de luz. Es cierto que ya tenía los brazos y las piernas quemadas, un dolor de hombros tremendo y cierta fatiga en las piernas, pero al final me dije: "hemos llegado hasta aquí, y no tiene sentido no llegar hasta el final". Y así fue.

Subí hasta Sotavento, bajé hasta el Istmo de Jandía, recorrí varios kilómetros por el Parque Natural de Jandía, por sus infinitas playas para llegar hasta el sendero GR131. Un caminito de 1,50 m. con arenas y piedras sueltas, cuestas imposibles hacia arriba y bajadas entre arena blanca de playa. Fue un poco infierno la verdad. El camino se perdía y había que inventarlo y todo era un sube-baja que rompía las piernas. Y lo peor era que los caminos estaban tan mal que la bici no podía subir para arriba, era frustrante. 


Por fin llegué hasta los primero complejos hoteleros de Jandía, aunque no me vino muy bien, pues estos cortan el camino y hay que rodearlos (siempre hacia arriba) empujándote hacia la carretera general. Me equivoqué varias veces hasta llegar por fin a Esquinzo. Por ahí el camino seguía por la playa, pero como la marea estaba subiendo, apenas pude dar pedales durante un par de kilómetros. Y encima luego tuve que cruzar la carretera hacia el interior de la isla para terminar, por fin, llegando hasta la magnífica playa del Matorral, llena de alemanes viendo el mundial.

La cerveza de la victoria, la bici en el maletero de la primera guagua y para Puerto del Rosario. Llegué sobre las 19.15, casi doce horas después de salir de casa, unas 9 h. en la bici.

Fue duro, durísimo, sobre todo la última parte, pero sin duda mereció la pena  el esfuerzo por ver estos rincones tan espectaculares, y por conocer las maravillas que esconde esta isla, este lugar tan mágico.

El próximo fin de semana toca el norte... ya veremos...

martes, 20 de mayo de 2014

XIII MEDIO MARATON FUNDACIÓN PUERTOS

El domingo anduve por Las Palmas de GC para correr con Gemita y compañía la XIII Edición de la Carrera Fundación Puertos. Realmente la carrera era bastante fea: hacía calor y viento, veníamos con resaca de celebrar la victoria del Atleti en la liga y además la carrera consistía en recorrer tres avenidas inmensas de doble sentido que recorría los diferentes muelles del puerto.



Pero bueno, Nayra, una colega de Gema nos consiguió los dorsales gratis por llevar la camiseta de una empresa del astillero, y encima había comilona gratis al final de la carrera, así que sin dudarlo.

La carrera era de 10km aunque a la par, se celebraba por el mismo recorrido la media marathon. Hice todo el recorrido junto con Gemilla, Rubén y Betania, una colega de Gema. Poco a poco se quedó Rubén y la otra chica se animó a ir delante sobre el km 6. Yo aguanté con Gema para ver si podía bajar de la hora, pero todavía le falta un poco de entreno... todo llegará. 

Me sentía fresco como si no hubiera salido a correr, y necesitaba liberar stress así que justo en donde se terminaba la carrera de 10 y la de 21 giraba para dar otra vuelta al recorrido, le dije a Gema que me iba a dar una vueltita más... y así hice. La verdad aun no entiendo muy bien porqué pero necesitaba ese punto de soltar piernas. 

Tampoco apreté mucho, pues no he entrenado prácticamente nada, tan solo he salido a correr dos días después de la trail de Lanzarote, pero estaba fino y sin molestias y podía aguantar un ritmo de 5:00min/km  sin muchos problemas. Y así fué. Fuí adelantando (y animando) a todo el mundo y llegué por debajo de las 2 horas (1:59:23 según el reloj de meta, 40¨ menos por mi reloj), por lo que me hice los últimos 11km en menos de 50´, que no está nada mal teniendo en cuenta la falta de entrenamiento, viento, calor y las cervezas de días anteriores.

La verdad es que me llevo un grato recuerdo. La carrera fue bastante fea pero luego la gente era excepcional, invitación a comida (o enyesque como llaman aquí) incluida, y con eso me quedo, con el buen rato echado con toda esta peña. Y la verdad terminé como si nada, creo que debería correr una media llanita, bien entrenada y con intención de hacer marca, aunque sólo sea para ver mis límites, no sé... me pica el gusanillo.

Y ahora, el próximo sábado: la Fuertebike.

lunes, 28 de abril de 2014

PRÓXIMOS RETOS

Después del tremendo pateo por Lanzarote (cada vez que lo pienso más ganas tengo de tirarme al monte otra vez), he pasado unas semanas de total descanso para recuperar molestias musculares y sobre todo kilos de peso. Ya estoy algo mejor así que vuelvo a plantearme historias.

Por de pronto voy a probar con la piscina y el gym a partir de mayo. Aquí por 35e hay una piscina cerca de casa muy apetecible y además con gimnasio al lado, que me va a venir de lujo para seguir ganándo peso y algo de volumen. 

Lo siguiente será la bici: el próximo 24 de Mayo se disputará la I Fuertebike, con un recorrido espectacular de 80km que recorre casi todo el norte de la isla, desde Corralejo hasta la montaña de Tindaya y vuelta. Siempre a la vera del mar y por recorridos muy bien señalizados y bonitos de andar en bici. El director del centro donde curro me convención y de paso se lo ha currado prestándome una bici para ello. Ahora habrá que mimarla y prepararla a base de entrenar. Por de pronto, el próximo finde aprovecharé el día libre para después de la manifestación, ir a llevar la bici unos cuántos kilómetros.

Tengo pendiente también una carrera de 10 km a mediados de mes en Las Palmas de GC aunque esa prueba me la tomo en plan tranqui porque la uso de excusa para ver a la peñita de allí y hacer turismo, más que para correr como tal.





miércoles, 9 de abril de 2014

ULTRATRAIL MARATHON LANZAROTE 2014

Bueno, ya casi ni me duelen las piernas jejeje.. ¡Qué pasada de carrera! Tremendo el circuito, muy, muy duro, difícil de explicar y difícil de volver a repetir esas sensaciones vividas.

El viernes llegué a Lanzarote en barco desde Fuerteventura. No había entrenado mucho, y por primera vez desde que entreno, he entrenado no en función a los kilómetros sino al tiempo de práctica, corriendo a ritmos muy bajos, preocupándome por no ir demasiado rápido y cuidando la técnica de carrera para evitar lesiones. Aun así llegué con dolores en el isquitiobial, algo que vengo arrastrando desde Octubre del año pasado.

Manolo me recogió en el puerto y me llevó a Costa Teguise para recoger el dorsal y para pegarnos un señor homenaje en forma de cena gratis en el Hotel Sand Beach.

A la mañana siguiente fuí hasta el Gran Hotel en Arrecife para coger la guagua que nos llevaría hasta la Ermita de Mancha Blanca en donde se encontraba la salida de la Marathon. Me sorprendió muchísimo el poquísimo número de participantes. Estábamos casi en familia, éramos unos 40 o así. Eso me dió algo de miedo, porque viendo al personal en plan superpreparados y siendo (como casi siempre) yo el más gitano de todos me dije: "¿Qué coño hago yo aquí?". Lo bueno es que al ser poca gente vas charlando con todos y al final conoces a media carrera (literal).

La salida se retrasó un par de minutos por un tal Alberto Peláez, que llegó a nuestro punto 3 horas después de haber salido a 42km de dónde estábamos... 83km en 7h 45" se metió entre pecho y espalda el colega,... dos marathones en 3h y con más de 3000m de desnivel acumulado. Quítense el sombrero y aplaudan. Brutal.

El inicio lo hice fuerte, me flipé un poco con el paisaje y con el sendero que iba entre piedras rodeando las vides por malpaís. Tremendo, y muy técnico. Iba justo detrás del grupo de cabeza, hice los primeros 3km en 5min/km. No quería tener a nadie por detrás que me agobiara y tampoco perder de vista a los de delante, para no perderme. Luego cuando salimos sobre el km 4 a un sendero en muy buen estado, aflojé hasta mi ritmo, sobre 6 min/km. Iba tranquilo y fuerte. Se empezaban a sentir los primeros calores mientras íbamos pasando entre volcanes, malpaís, bombas piroclásticas, etc... estábamos corriendo dentro de Timanfaya, imposible de definirlo, como aquella montaña roja que dejamos a la derecha por el camino, increíble, pura magia.

Los de delante mía se equivocaron de camino y yo con ellos, así que estuvimos como 10 o 15 minutos fuera de la carrera y claro, nos pasó hasta el apuntador. Una putada. La verdad es que estaba muy mal indicado el camino, llegué a perderme hasta en 3 ocasiones a lo largo de la carrera. He de decir que la organización de la prueba en general estuvo por debajo del aprobado: cambios de última hora, mala señalización, horarios poco claros,... muy mejorable todo.

Después de aquello fuimos por un camino que nos llevó a subir un pequeño volcán, con una pendiente imposible. Encima los pies se enterraban en el rofe (lapilli) y las piedras se metían en las zapatillas,... y lo peor fue al bajar. Todo el mundo tenía que parar después para quitarse los zapatos y sacar las piedras de adentro... 

Después de volver a equivocarme (dos veces más) por el camino, subimos una pequeña montaña bastante dura y desde ahí descendimos por un buen camino hasta Gería, en donde están las bodegas más famosas de la isla. Durante ese rato estuve charlando con un majorero durante un par de kilómetros. Él andaría gran parte de la carrera detrás mía. 

Avituallamiento, parada a beber, a comer y a charlar un rato, bajar las pulsaciones y luego para arriba (nunca mejor dicho). La montaña no terminaba nunca y toda se hacía andando, no era posible correr o trotar por la pendiente. Ya arriba me dieron un par de sustos los cuadriceps así que empecé a tomarme en serio lo de comer y beber. Bajé con tranquilidad, olvidando a los que llevaba por delante, aunque siempre intentando no perderlos de vista. Subida suave y después bajada hasta Uga para descansar, beber, comer y... charlar un rato.

Después todo era subida, paseo entre camellos incluido, en los siguientes 7-8 km. Y además, cuánto más se subía, más duro se ponía. El calor era insoportable, no había sombra ni vegetación alguna y no soplaba nada de aire, era asfixiante. El camino lleno de piedras lo empeoraba todo. El final de la subida a la Atalaya era de lo más duro que he hecho jamás, iba a 185ppm ¡andando!. Ésta subida y la bajada posterior hasta Femés la hice con un marine canarión, era su primera carrera pero el pibe estaba dando la cara a pesar de que ya iba un poco cascado. La charla siempre ayuda en estas historias y juntos hicimos camino hasta el tercer avituallamiento.

Así llegamos a Femés. Estuve como 15 minutos allí comiendo, bebiendo, rellenando la camelback y echando hielo en la gorra. Estuve unos minutos a la sombra y después me despedí del canarión para tirar para arriba de nuevo... vaya cuestita quedaba hasta el pico de la Aceituna... bufff las piernas iban al limite.

Después de la dura subida, venía una bajada larguísima y muy, muy técnica, por un estrecho y predregoso camino que incluso llegaba a ser peligroso en alguna zona. Se podía ver Puerto del Carmen a la izquierda y las Salinas del Janubio a la derecha: precioso. Después de un poco de sube y baja, llegaría un durísmo descenso por un camino lleno de piedras perfecto para acabar con cualquier rodilla que se precie. Esa bajada terminaba en la carretera que va al sur de la isla, la cual seguiríamos unos dos kilómetros hasta pillar un estrecho sendero rumbo a Papagayo. Curiosamente fue el tramo en el que mejor me encontré y hablamos de los kilómetros 32-35. Luego apareció el viento (en contra), se mantuvo el calor y apareció el cansacio más que nunca. Así que ya era correr de la manera que fuera para terminar, y parar a caminar en el momento que notaras que se subía cualquier músculo. Iba haciendo camino con dos corredores, uno de ellos ¡en escarpines!

Llegando al carril que va para las playas de Papagayo me encontré con Manolo y Seven que estaban por allí con el coche. Me dio un subidón verlos por allí, y eso me ayudó a llegar al último Avituallamiento a 4km de meta, justo antes de pasar por la playa de Papagayo (durísmo correr en esas circunstancias por la arena). Subida y bajada muy técnicas hasta llegar al paseo marítimo de Playa Blanca y ya, casi arrastrándonos, final en el Puerto de Marina Rubicón con un tiempo de 5 horas y 33 minutos. Media hora antes de lo previsto por mí y con la sensación de que podía haber terminado 20 minutos antes si no me hubiera perdido y si no me hubiera entretenido tanto. Cumplí mis objetivos: tomar buenas fotos, disfrutar del paisaje y la carrera, llegar a meta, llegar antes del cierre de la meta (8h) y a ser posible estar sobre las 6 horas. Perfecto.

Pero lo importante es que disfruté de la carrera, del paisaje, de la magia de esta isla y de los compañeros de fatigas. Es increíble esa sensación de triunfo tan solo por llegar. Te sientes un superhombre o algo así, es algo que está al alcance de muy pocos y por eso mismo terminas hablando entablando amistad con todos. Llegamos tres juntos, ninguno nos conocíamos de nada, y sin embargo terminamos abrazándonos en meta. Llegabas al comedor y tenías nombre, eras el de Jerez que venía echando fotos por el camino, o el que pedía cervezas en los avituallamientos en vez de agua... estaba el militar, el que nunca había corrido un marathon, el que llevaba 4 años corriendo esta prueba o el que corrió con escarpines (lo juro) porque según él, era lo más minimalista que existe: una pasada el ambiente. Y luego el sentir de disfrute, de que no vienes a competir de ningún modo, sino a deleitarte con el paisaje. Muy guapa la experiencia y eso sí, también muy dura.

Por mí correría mil veces estas pruebas, pero hay que estar muy preparado y "perder" muchas horas entrenando para llegar aquí, y eso es lo que me echa para atrás en estas historias... pero bueno quién sabe... no descarto nada, porque no me pongo límites... nunca.

domingo, 30 de marzo de 2014

MIZUNO WAVE ASCEND 8

Ya tengo guantes nuevos. La verdad es que me he tirado por unas zapatillas mixtas porque por aquí ando siempre corriendo por caminos y veredas. Tienen menos amortiguación que las otras y son algo más robustas (aunque muy ligeras de peso). Y están tela de guapas. Ahora están cambiando de temporada o algo porque en las dos o tres tiendas de aquí, hay ofertas muy muy buenas, de hecho éstas me han costado 72€ rebajadas de un precio inicial de 110€ y como digo había otras ofertas muy buenas de zapatillas más buenas aunque evidentemente a precios más altos.

Llevo una semana con ellas y van de lujo, además se nota mucho la tracción hacia arriba y el agarre hacia abajo, en comparación con las de carretera, claro, otro mundo.

Os dejo algunas características:
  • Destaca por su buena transpirabilidad y gran tracción en todo tipo de terrenos irregulares e uncluso en mojado.
  • Cuenta con mayor protección para el pie que la Ascend 7
  • Incorpora la mayora parte de los avances tecnológicos de Mizuno.
  • Se mantiene la suela que tan buenos resultados le está dando. Misma composición con tacos de la parte delantera en forma de X para ofrecer mejor tracción en todas las direcciones.
  • Media suela de EVA de doble densidad AP, el material amortiguador más ligero y con mayor memoria de Mizuno. Ayuda a absorber parte del impacto y sobre todo a estabilizar la pisada.
  • Tejido exterior 3D en el UPPER, material resistente que ofrece muy buena ventilación y transpirabilidad.
  • Horma ancha que permite el uso de plantillas.
  • Suela Mizuno de alta tracción para terreno Trail y con tratamiento WET TRACTION que aplicado a la suela garantiza la mejor tracción en superficies mojadas.

    viernes, 28 de marzo de 2014

    TRAIL MARATON ULTRATRAIL LANZAROTE 42 KM

    Con tantas movidas de curro y la mudanza a Fuerteventura, tenía abandonado el blog. Pero sólo el blog porque no he dejado de trotar.


    Desde el día en que llegué a la isla y salí a correr por primera vez, me dí cuenta de la libertad que da correr por el campo, sin calles, sin caminos, sin coches,.. tú, tus piernas y los kilómetros (y el viento). Es una gozada salir a correr por aquí, te pegas 10, 12 km y llegas a casa con ganas de más. No hay vallas ni parcelas que te impidan el paso y ya no hablo de correr por la playa (y sus beneficios). 

    Así que desde el principio me planteé un trail por la zona. El que mejor me pilla: Lavatrail, en Lanzarote. La falta de entrenamientos largos y continuos por el curro y sobre todo la falta de experiencia, me echaron para atrás respecto a la ultramarathon, pero le he echado un par y me inscrito en la prueba de 42km. Pufff... me da miedo pensarlo: una marathon por entre volcanes. 5 picos, 3 de ellos de cierto desnivel, todo por carriles y arena, pufff pienso en lo que sufrí en París, y me pongo a temblar...

    Aun así me tomo la carrera con mucha más filosofía que miedo. Lo que más me interesa es disfrutar del paisaje, tomar fotos cuando me plazca, y si tengo que parar una y mil veces y echarme a caminar, lo haré sin dudar. Me encantaría poder ponerme un objetivo, acabar en 6 horas o hacer la prueba sin detenerme, pero siendo realista, el objetivo es terminar y disfrutarla (con sufrimiento). Sea como sea, tengo la prueba el próximo 5 de Abril. Me encuentro en forma, con algunas molestias, pero nada doloroso (toco madera) y muy muy fino de musculatura y peso. De hecho, tengo claro que después de esta carrera paro hasta después del verano, porque he perdido mucho peso y no quiero dedicarle más tiempo al atletismo por lo menos hasta dentro de unos meses.

    Si tengo algo de tiempo, pondré fotos sobre las diferentes rutas de senderismo que por aquí me estoy pegando (una gozada) y así de paso vuelvo a animar el blog, el cual, por cierto, tiene abandonado mi gran compañero de fatigas.

    Nada: LAVATRAIL 2014, otro reto por cumplir...

    http://www.paleocenter.es/imagenes_subidas/calendario_eventos/14/PERFIL_2.png












     Ficha Técnica:
    Altitud Salida: 276 m
    Altitud de Meta: 6 m
    Altitud Máxima: 546 m
    Desnivel Positivo: 1.160 m
    Desnivel Negativo. 1.415 m
    Desnivel Acumulado: 2.575 m

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