sábado, 5 de noviembre de 2016

LPA NIGHT RUN 2016

Qué fatiguita más mala... lo que no puede ser, no puede ser.

Tenía unas inmensas ganas de correr esta carrera, pero hasta ahora me había negado en rotundo pagar ¡¡30€!! por una media maratón, por mucho que merezca la pena. El hecho es que al gran Eulogio lo fichó la organización para ser portador de uno de las banderitas que van marcado el ritmo como guía para los corredores (pacemaker que se llaman ahora) y como ya tenía dorsal pues me pasó el suyo de estrangis.

Así que nada a correr. Después del paseillo en familia en Arinaga con la excusa del Raid de Orientación no había vuelto a correr, no por falta de ganas, sino por una terrible laringitis que me tuvo en el dique seco un par de semanas. Así que entré lo que pude: 1 semanita. Y una semanita para hacer una media maratón, es poco tiempo.

De todas formas, como a este tío lo había puesto a 1h45 no dudé. Es un tiempo cómodo para mí, de hecho, mis 4 anteriores medias las terminé siempre por debajo de este tiempo. El problema fue cuando dos días antes me dijo que lo habían cambiado y lo habían puesto a 1h40. Eso sin entrenar... pufff ahí sabía que no iba a llegar. Pero bueno: a dar el cayo.

Y eso hicimos... 

¡Vaya fiestón! Espectacular la carrera, todo el mundo me había puesto en preaviso a pesar de las críticas de los últimos años. Correr de noche siempre es un puntal (más si cabe aquí en Canarias) y la verdad que la ciudad se viste de gala: conciertos y bandas en cada kilómetro y mucha gente animando en la carrera a pesar del tiempo. ¡Y mucha gente corriendo!

Salimos los de 10km y 21km a la vez, circuito de doble vuelta, que siempre es un poco rollazo, más o menos llano y con largas avenidas. Salimos a tope desde el principio, adelantando sin parar durante los primeros 2-3km. Luego se estableció el grupeto y disfrutamos entre bromas y risas. Todo bien aunque muy forzado, demasiado para mi gusto. 

Más o menos fuimos a ritmo todo el camino, la lluvia respetó aunque hubo momentos en los cuales hasta se echó de menos por la elevada temperatura y sobre todo por el bochorno y la humedad, siempre difíciles de llevar en carrera. Preciosa el paseo por Las Canteras, de noche, con el sonido del mar de fondo. Una maravilla.

Terminamos la primera vuelta (10km) por debajo incluso del tiempo de paso. Luego fui bien hasta más o menos el km14. Justo después del avituallamiento situado en la rotonda de Pz. España, donde fui a coger un par de botellas (oficio de aguador) para mí y para compartir y mientras hacía eso, el grupito pasó olímpicamente del avituallamiento y siguió sin ceder el ritmo. Perdí unos 15m y me costó un mundo recuperar... pero al final volví me reintegré durante el segundo "paseito" por Las Canteras.
 
Desde ahí se me hizo un mundo el grupo se partió. Ibamos por delante del tiempo marcado así que el de la banderita se frenó un poco y yo seguí hacia delante guardando el mismo ritmo alto que llevábamos junto a Eulogio que hizo de liebre particular. Las avenidas se me hicieron eternas, esas mismas que tanto me dolieron en la maratón de enero. Y ya sobre el 18 pinché... seguí aguantando el ritmo pero iba muy roto. Los de la banderita me pasaron al llegar el km20 y a unos 400m incluso me dio un tirón en el gemelo que me hizo entrar en meta como un autentico pato mareao.

Lo dicho: lo que no puede ser, no puede ser. Una media a 1h40 con una semana de entrenamiento = sufrimiento. Pero valió la pena por pasar el rato con Eulogio, por las risas de los primeros kilómetros y por la animación y la buena organización de la carrera. 1h 40:34, puesto 46º de mi categoría, y otra carrera que tenía en el punto de mira por correr.
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