sábado, 16 de abril de 2016

V 10 KM URBANOS DE TELDE

Mañana vuelvo a las andadas...

Carrerita en Telde de 10km, a doble vuelta (se lleva mucho esto en Canarias) por asfalto, con tranquilidad sin muchas pretensiones (voy lento de ritmo aunque fuerte de piernas, correr en 45´ estaría bien), y como preparación para el reto de este año: la Circular de Tejeda (21km - 1500m de desnivel acumulado).

Ayer recogí el dorsal (126) y los regalitos correspondientes que suelen venir en las bolsas del corredor: propaganda, los sobres de IslaCao (?), un donut (?), una toallita amarilla color Renault y la camiseta de la prueba, negra, pero eso sí bonita. 

Llevo un mes corriendo por la costa de Fuerteventura, entrenando bastante duro, con calor, con viento, con muchísimas pendientes y con entrenos de entre 7 y 12 km. A partir de la semana que viene empezaré a trabajar con tandas más largas por montaña para preparar la prueba del 28 de mayo, a la que le tengo muchas ganas, pues no pude correr el año pasado y porque además es prueba del Campeonato de España de Trail, por lo que correré con los mejores (desde lejos y sin molestar eso sí).

ACTIVIDADES

sábado, 30 de enero de 2016

HSR MARATÓN DE GRAN CANARIA 2016

Me preguntaron al llegar a meta: "¿Qué tal fue?" Y respondí: "Pues la carrera se me hizo rápida hasta que se me hizo lenta..." Y así fue.

Todavía me duelen las piernas...

Bueno, voy con la tradicional crónica, en este caso de mi tercera maratón de asfalto, y segunda por debajo de 4 horas en los últimos 4 meses. Dos maratones en 4 meses: eso no es bueno para la salud. Primer apunte.

Me apunté casi de rebote a esta prueba. Después de correr en Berlín lesionado el último mes de preparación (y a pesar de hacer menos de 4 horas en aquella prueba), me quedé con ganas de "probarme" sin lesiones ni problemas de ningún tipo. La realidad es que tampoco es bueno correr con tanta tralla en las piernas y encima en circunstancias tan difíciles como las del pasado domingo 24, pero difícilmente recuerdo llegar tan bien de entrenos y kilómetros a una carrera como a ésta..

Yo sabía que iba a ser duro, de hecho los pocos valientes que íbamos a correr la maratón, lo sabíamos. A la hora de la salida (9.00) ya había 22º. A las 12.00 eran 27º en algunos tramos sin sombra. El señor alisio también se presentó: rachas de hasta 30-40km/h que hacían imposible correr. Vallas que cedían, gorras que volaban, pufff muy duro la verdad, muy, muy duro. Para colmo, ese tramo del km 30 al 34 por la Avenida Marítima a pleno sol con el viento de costado, la soledad del corredor sin público solo alterada por los atascos de la Avenida, y las piernas... agotadas y acalambradas por los kilómetros y el calor. Sabía que iba a ser terrible: ¡vaya si lo fué!

La salida estupenda: la organización de la prueba en cuanto a salida y llegada fue correcta. No tardé ni 3 minutos en pasar por línea de salida tras el pistoletazo y tras el primer kilómetro se pudo correr "libremente" a pesar de ir junto con la prueba de la MM. Es lo que tiene una carrera de 3000 participantes. Ritmo de 5:05 - 5:15, bebiendo y comiendo todo el rato, a mi ritmo, y con muchas fuerzas, disfrutando de la carrera a pesar de ciertas partes sin público, aburridas o incluso feas. Tras dejar la zona de Guanarteme y Pz. de España fuimos rumbo al sur para llegar hasta la zona de Triana primero y Vegueta después. A pesar del duro adoquinado, acerado y/o pendientes constantes se agradece pasar por delante de la Catedral y correr por las calles estrechas de la zona.

Desde ahí a la Avenida Marítima tras pasar por la zona de San Telmo y la paralela a León y Castillo (km 10 en 51´). Estas largas avenidas la verdad es que eran matadoras: sin público, con viento y calor. Muelle de Sta. Catalina y desde ahí más avenidas eternas ya por la zona del Puerto corriendo, en un sentido u en otro, pero siempre paralelo a las Canteras.

Fue bonito el paseo por Las Canteras, por el paisaje y por el ambiente pero había muchos de la Media Maratón que iban ya al 100% terminando la prueba mientras uno trataba de molestar lo menos posible. Casi al final nos desviamos hacia la izquierda para volver a poner rumbo al sur e iniciar la segunda vuelta. La media maratón en 1h51. Bastante bien de piernas, notándome fresco, con ganas y fuerzas.

Al final de Pio XII empezó a fastidiarme la rodilla. Las últimas semanas ha estado bastante hinchada. Al final de la carrera podía escuchar el chasquido de la articulación al pasar por encima del líquido que me embotaba la rodilla. El dolor era imposible de aguantar cuando terminó la carrera, pero durante, la verdad es que tampoco lo noté tanto, sólo cuando paré al final y en ese km 24.

Vuelta de nuevo por Triana y Vegueta. Poquito ambiente de público y tampoco mucho entre los corredores. A partir del km 26 el calor y el viento empezaron a ser insoportables así que ajusté el ritmo a 5:30 asumiendo lo que me esperaba. Pero no me sentía cansado, iba genial. 

Km 30: 2h40. Perfecto. Moviéndome por debajo de las 3h45. Pero en la Avenida Marítima llegó el pajarón. Pasé un mal momento a final del km 32 pero me recuperé y empecé a apretar y en esas, y en mitad del intempestivo calor, me dió un calambre en el gemelo que casi me caigo. Pasé un buen rato parado estirando y otro caminando hasta que el musculo se relajó lo suficiente como para ponerme en modo "trote Guti". No duré mucho porque un poco más tarde, justo después de pasar Sta. Catalina tuve que volver a parar. Fue un infierno la verdad. Iba corriendo con las piernas como palos porque como relajara un poco me volvían los calambres. Y el tiempo se me fue a tomar viento (nunca mejor dicho).

Me dio una rabia tremenda porque hasta el 32 iba como la gloria, quizás de las mejores carreras que recuerdo, pero a partir de ahí hasta el 39 iba atascadísimo. Luego al salir a la paralela de Las Canteras, volví a recuperar sensaciones y fuerzas y regresé a correr en 5:30, disfrutando del paseo por la playa, de la gente animando y apretando los dientes para llegar hasta el final.

Al final: 3:59:51 oficiales, 3:57:53 reales, quedándome a un minuto tan solo de hacer mejor marca, pero bueno, bajando por primera vez "oficialmente" de las 4 horas. Quedé el 54º de mi categoría, aunque eso sí, éramos poquitos... La marca es buena, para estar contento viendo la dificultad por el calor y el viento pero terminé tan reventado de la rodilla y tan deshidratado de la carrera que fue un poco como esas resacas malas después de una noche de borrachera peor. Llevo toda la semana repitiéndome a mi mismo: "no corro más en... " Pero se que es mentira y que no engaño a nadie... volveré. Eso sí, voy a bajar de kilometraje, que esto no es sano... 


¿La carrera? : Bastante mejorable.
Organización: mejorable sobre todo el tema del parking... pero personalmente a mí no me afectó y tengo que decir que bien o muy bien.
El circuito: pues horrible... salvando las Canteras y la zona de Vegueta. Y encima doble vuelta.
Avituallamientos: muy bien en cantidad, muy flojitos en calidad (agua, isotónicos, esponjas, plátanos). Y cerveza al final por Diooooooos.
Animación: bien por las charangas y batucadas, pero flojito muy flojito en cuanto público (eso sí de calidad: muy agradecido con la gente). La carrera que más solo me he sentido.
Participación: muuuuuy escasa.

Por lo demás... bien, pero muuuuy dura. O dan un cambio de 180º a la carrera o, personalmente, no pienso volver a repetir.

Y ahora carpetazo a los entrenos. Quiero empezar a coger la bici de carretera por Gran Canaria y quizás intentar un último regreso a las canchas de fútbol (¿la esperanza? Lo último jejejeje...) porque tengo ganas de volver a hacer algo en equipo. Y luego la montaña... que la tengo en la mente.

La verdad es que tengo la sensación de que a pesar de que lo pasé bien durante los primeros 33km, luego no he tenido esas sensaciones que uno tiene que tener después de correr una maratón. Quiero decir: terminó la carrera sin tener esa satisfacción de haber hecho algo al alcance de muy pocos, terminé como si no hubiera corrido 42km antes, como si fuera algo habitual, y quizás debo darle algo de tiempo para volver a disfrutar de este mundo del atletismo.

lunes, 11 de enero de 2016

RESACA NAVIDEÑA

Recuerdo mis tiempos de adolescencia futbolera, entrenando en La Asunción: el gran Paco "Manteca", grandísimo entrenador y mejor persona, siempre nos advertía de que no nos excediéramos en demasía durante el periodo vacacional navideño. De hecho, siempre intentaba (sin apenas éxito) poner algún entrenamiento por medio de la festividad. 

Pero a la vuelta,... Ay a la vuelta! Esa primera semanita de entrenos post-reyes magos... Siempre nos ponía dos sesiones durísimas esa semana,... ¡cómo para olvidarlo! No éramos pocos los que en mitad del entreno tomábamos camino al vestuario a echar hasta la primera papilla entre las risas de los demás y las caras aterradas de aquellos que sabían con seguridad que antes o después serían ellos los siguientes "afortunados" en salir pitando a la primera esquina o árbol cercano jejeje... ¡qué tiempos aquellos! 

Pues hacía tiempo que no volvía a sentir esas sensaciones y está semana las volví a recordar... y es que tiene muy mala leche poner una maratón a la vuelta de las Navidades. Y los excesos siempre se pagan: de comida y sobre todo de bebidas (en plural, mayúsculas y negrita). 

La Navidad fue un no parar y la resaca duró hasta mi primera salida al parque de Arinaga, ¡y qué mal que lo pasé! En vez de pulsaciones por minuto debía de haber contado los escupitajos, gargajos, esputos y demás cochinadas internas que fui expulsando de mi interior a cada paso, ¡vaya ardentías picha! Podrido no, lo siguiente ¡qué fatiguita más mala!

Pero bueno aquí estamos, y ya no queda nada para el día D: 24 de Marzo de 2016, menos de dos semanas.


Esta semana ha sido de vuelta a la acción, ayer hice algunas series de 1000m y hoy me pegué 11km cuesta arriba, cuesta abajo, por la costa del Cabrón hasta Playa de Vargas, sudando como un perro por el solajero. La semana próxima haré una tanda larga de 2 horitas a buen ritmo y algunas sesiones más trabajando ritmos medios-altos y metiendo kilómetros para terminar relajándome la semana previa a la carrera.

Se presenta dura la carrera: doble vuelta, pocos participantes (unos 700 en la maratón), ya veremos la temperatura y el viento, y además auguro poca animación y público durante la segunda vuelta al recorrido. Solo espero que no la caguen con los avituallamientos, que son 42km. Pero bueno, peor llegué en Berlín y mira: mejor marca personal. El objetivo: una vez más terminar, y a ser posible por debajo de 3h55, eso estaría de lujo. Pero ya veremos porque no las tengo todas conmigo...

miércoles, 9 de diciembre de 2015

NUEVOS RETOS

Después de Berlín he seguido dándole a las carreritas, eso sí, de forma más intermitente por el curro. He intentado mantener las tandas largas entorno a la hora de carrera, haciendo mucho trail aprovechando los caminos del sur de Fuerteventura.

Ahora estoy intentando salir a correr más y sobre todo ganar en fuerza y velocidad con el trabajo de series: tantos kilómetros durante el año me están haciendo lento... El otro día me marqué un 10km en 47´ que no está mal teniendo en cuenta que me medí aquí mismo en Arinaga. 

Antes de las navidades quiero probar a hacer un 21km a ritmo de carrera y una tanda larga de al menos 25km porque luego llega el parón de las vacaciones que serán dos semanas comiendo y bebiendo como un cerdo y sin hacer otro deporte que no sea el "levantamiento de vaso en barra fija". No todo va a ser atletismo.
La meta, el nuevo reto, como ya anticipé será la HSR Gran Canaria Maratón 2016. Lo de HSR es por el nuevo patrocinador: Hospitales San Roque, donde esperemos que nadie termine después de la prueba. 

Realmente no sé muy bien porque corro... Hombre Las Palmas está bonita, pero no es que sea Berlín, París o Sevilla con todos mis respetos. Luego está el viento asegurado, el circuito previsiblemente a doble vuelta (!) y sobre todo la temperatura y humedad que hará a pesar de ser a finales de enero. Pinta muy dura, para las piernas y para la cabeza. Pero no sé... quizás me quedé un poco con ganas después de no llegar bien a Berlín con el tema de la lesión, o quizás son los pírricos 30€ de inscripción o simplemente quizás es por comprobar como es eso de correr una maratón descansado sin vuelos de 2h, noches previas sin dormir, días de turismo previos, etc... correr en casa vamos.

Sea como sea, corro y después me planto con el tema maratones... decidido. Ya he visto un trail de 20km más que interesante por la cumbre, y si me da por seguir trotando, tengo decidido que será para correr por el campo. 

martes, 10 de noviembre de 2015

LAS MEJORES CARRERAS DE ESPAÑA 2015

La RFEA vuelve a publicar su ranking en función de:
1) Capacidad organizativa.
2) Antigüedad en el calendario RFEA.
3) Número de participantes.
4) Nivel de la competición (marcas) y de los atletas según sus rankings.

A destacar: que el nivel de las pruebas a nivel general disminuyen en puntos, que Valencia domina las pruebas de larga distancia con su media y su Maratón, lo que confirma que es la mejor ciudad para "hacer marcas", y que la San Silvestre Vallecana (que va camino de las 50 ediciones) sigue siendo la carrera "más popular" de España.


En Andalucía solo aparecen en el ranking la Maratón de Sevilla (sigue mejorando 4º) y la de Málaga (8º) y las medias de Almería (11º) y Granada (14º) así como la Rexona Street de Sevilla (25º en las pruebas de 10km). Por supuesto el cross de Itálica se mantiene 2º solo detrás de Atapuerca.

De todas formas estoy seguro que hay carreras populares que no aparecen como oficiales para la RFEA y tienen igual o más nivel organizativo y de público que algunas de las del ranking (la carrera de la mujer de Barcelona congregó el finde pasado 27.000 criaturas), como ocurre por el ejemplo con las pruebas del circuito popular de IMD de Sevilla, que si bien no atrae a figuras, atrae en masa al buen corredor popular.

Esto último me lleva a pensar que al final quién hace las carreras buenas no son los datos de la RFEA sino las opiniones de los corredores y es una evaluación que debería tenerse en cuenta de alguna manera (aunque esto es como todo, si no me gusta una carrera, ten por claro que el año siguiente la va a correr/pagar el "Nea")

- He aquí la noticia: http://www.rfea.es/web/noticias/desarrollo.asp?codigo=8495#.VkEcXbeKHIX 
- He aquí el ranking: http://www.rfea.es/estadis/clasificacion_ruta.htm

PD: ¡Suerte el finde para la peñita que va a correr en Valencia! A ver si Age se anima a contarnos la experiencia...

jueves, 5 de noviembre de 2015

DE VUELTA...

... aunque más que de vuelta, habría que decir que seguimos

Pensé en parar después de la Maratón de Berlín (buah aun ni me lo creo...) pero la verdad es que me quedé con cierto resquemor y muchas dudas acerca de mi tiempo allí. Bajar de 4h sin apenas salir a correr en el último mes de entrenamiento, aun renqueante de la rotura de fibras y con el cansancio acumulado del turismo, la abundante comida y la noche previa sin dormir, pues... ¡joder no está mal! 

Pero claro, te quedan dudas de saber que hubiera sido si...

Y he seguido corriendo. No mucho la verdad, porque al día siguiente de llegar de Berlín me llamaron para currar en Fuerteventura, y entre los horarios y que estoy pasando casi todos los findes en Gran Canaria, pocos días puedo salir.

Aun así sigo pegándome mis tandas largas por los caminos, playas y montes del sur de Fuerteventura, y cuando puedo hago trabajo de fuerza en casa y algo de natación en la playa para aprovechar. Pero sobre todo trail aprovechando la naturaleza del lugar. En Octubre he corrido unos 50-60km en total. Aquí el problema es trabajar series o ritmos, sencillamente no hay carreteras por donde correr y los caminos tienen unas cuestas exageradas para aguantar un ritmo determinado. Pero bueno es lo de menos.

¿Objetivo? Pues probablemente la Maratón de Gran Canaria, allá por el 24 de Enero de 2016. Aprovechar el tirón de los entrenos para Berlín, intentar llegar sin enfermedades ni lesiones (vaya suerte la mía) y aprovechar el rollo de "jugar en casa" por el tema de preparar mejor los días previos a la prueba. Son 30€, se corre en la capital, eso sí a doble vuelta, y no sé, me apetece, tengo ganas la verdad.

Dejo constancia de mis entrenos:
Playa de la Barca

Caminito de los Presos

Pico de la Zarza (807 m.)

Vistas de Cofete (Gran Canaria al fondo) desde el Pico de la Zarza
pd: Por cierto a ver si le pego un cambio al blog, que ya tengo ganas e ideas...

martes, 6 de octubre de 2015

42nd BMW BERLIN MARATHON

Con bastante tardanza regreso al blog para escribir la reseña de lo que fue la carrera más impresionante que jamás he corrido jamás (y dudo mucho que haya la posibilidad de superarla).

La verdad es que llegué frustradísimo a la carrera. Después de la lesión he pasado un mes muy malo, pensando en que iba a ser imposible si quiera terminar la carrera. Me sentía más fuerte que nunca y mejor entrenado, y sin embargo pasé el último mes sin salir a correr, con molestias y dolores fuertes incluso al caminar o al hacer algún gesto como subir o bajar del coche. Llegué a pensar mil veces: "¿para qué voy a ir?"

Pero hice bien en pensar que estas carreras no son solo para correrlas: son para disfrutarlas, para conocer la ciudad en la que se disputa, para hacer turismo, para conocer gente, para sentir el ambiente y el calor del público hacia el "héroe" que va a recorrer 42km de calles y avenidas de su ciudad. Y en todo eso y más, Berlín es una pasada. Creo que es la ciudad "grande" que más me ha gustado de las que conozco por su idiosincrasia, por su belleza, cultura y por supuesto por su historia. Puse la carrera en un segundo plano en mi mente y simplemente me dediqué a pasear por sus calles, por lo que queda del muro, por sus museos interminables, por sus parques, el domo y por cualquier atisbo de historia relacionada con la segunda guerra mundial (tremendo y terrible el museo de la "Topografía del Horror", sin duda muy duro).

Y así, con muchos km de turismo andados pero pocos corridos en las patas llegó el domingo, el día D y la hora H: mi primera Major.

Como vine contando, llevaba un mes sin correr y con muchos dolores en la pierna. Decidí salir a correr la última semana en plan: "si no salgo a correr moriré en el km 21, y los dolores ya no los puedo evitar, así que, por lo menos ganar km en las piernas y acostumbrarme en la medida de lo posible al dolor". Vamos, una puta locura. Pero así fue.

Salí a correr 3-4 días en la última semana, ganar kilómetros y experimentar sensaciones, que por cierto, dentro de lo que cabe no fueron mal. Además pocas veces corre uno a la vera del Muro de Berlín (o lo que queda de él).


El jueves al llegar a Berlín me fui directo para la Berlín Vital Expo a recoger mi dorsal. ¡Qué brutalidad! Primera división no, Champions League: otro nivel. Utilizaron el viejo y abandonado aeropuerto de Tempelhof, al sur de la ciudad, una auténtica reliquia de la Alemania del Este para llevar a cabo la feria de stands de la carrera. Un enorme salón (donde se hacían los embarques) y 5 enormes hangares utilizados para dar cobijo a cientos de stands diferentes: absolutamente todas las marcas deportivas, navegadores como Garmin, Polar, etc,... bebidas energéticas, empresas de fisioterapias, productos milagrosos para correr ¿más?, adelgazar, etc... cada una de las pruebas más importantes del mundo (de España estaban el Rock in Río de Madrid y las Maratones de Sevilla, Málaga, Barna y San Sebastián,.. la Dessert Run, etc, etc,... y por supuesto las otras 5 Majors) y otras tiendas de ropa, zapatillas, agua, etc etc ya cuando vi un stand dedicado en exclusiva a parches para los pezones, pufff ahí ya me dije: ¡Vaya locura!. Incluso un hangar estaba exclusivamente destinado para la prueba de patines en línea que se celebraría el sábado por la tarde. Sin apenas colas, de manera eficiente recogí mi dorsal y mi bolsa del corredor (un gel, una barrita energética, agua y mucha propaganda) y la pulsera que nos permitía acceder a los cajones de salida. Perdí la tarde entera deambulando de hangar en hangar probando historias y mariconadas y disfrutando con la cantidad de gente venidas de todo el mundo.

Lo único negativo (y a mi me pareció muy negativo) de la carrera, es el dinero. Es un sacadero de dinero en toda regla: 80€ el dorsal (puedo entenderlo viendo la magnitud del evento y la gran organización) y la bolsa del corredor (que como digo no traía gran cosa). Lo demás, salvo la medalla de finisher, dinero, dinero y más dinero: ¿quieres camiseta de finisher? 30€. ¿Quieres una inscripción con tu nombre en la medalla? 10€. Y lo más sangrante: ¿un video personalizado de tu carrera? 60€ ¿y fotos? Joooooder ¡¡¡una foto 19€!!! Todas tus fotos en un cd: 60€.... puff una mierda considerable, no tengo ni una foto si quiera de mi carrera... pero es que paso de pagarlas después de todos los costes del viaje, alojamiento y dorsal. Una pasada. Me decepcionó mucho, y no sé si me lo pensaré dos y tres veces el correr eventos de esta magnitud en otra ocasión.

Y llegó el día de la carrera:
Noche sin dormir, como siempre, muchas ganas de correr, duchita, desayuno completito, mochila preparada y camino hasta el parque Tiergarten, dejando a un lado el Bundestag y mirando de reojo la puerta de Brandenburgo. Ni siquiera quise visitarlo en días anteriores, no quise verlo hasta el km 42, casi como obligación autoimpuesta.

La organización: brutal. Sin esperas, sin colas, todo al milímetro, con bolsas de plástico de Adidas para resguardar del intenso frío mañanero. Multitud de WC al lado de los cajones de salida, servicio de guardarropa y miles y miles de personas: más de 47.000 esa mañana. Brutal. Era imposible ver el inicio y el final de la fila de personas que cubrían la avenida del parque rumbo a la plaza de la Victoria. Dos cosas negativas: hay tanta gente que es imposible llevar un ritmo digno en los primeros 6-7km y si me apuras diría que no tuve pista libre casi hasta el km 30 (pero es lo que tiene correr con 47.000 hippies más). Mucho peor que en París. La salida se hizo eterna, las estrellas salieron con más de ¡20 minutos! de adelanto respecto a mi lugar de salida. Y lo otro: ¿cómo la gente acredita marcas por debajo de 3h45 cuando luego los ves a ritmo de 6´30/km o disfrazados de botellín de cerveza? Me parece una falta de ética y un autoengaño. No tiene sentido salir 5´antes que yo si luego sabes que tu tiempo "neto" va a estar 10-15´ por debajo de tu puesto en salida... Pasé toda la carrera adelantando, a base de acelerones sin sentido o esquivando gente que se paraba en los avituallamientos a beber como el que está en la barra de un bar: un despropósito. 


Tras salir del parque, no sin antes pasar por la rotonda de la plaza de la Victoria, llegamos a Strabe y pasamos por una preciosa universidad. Avenidas enormes y giro a la derecha al llegar a Ernst Reuter Platz. A partir de aquí la carrera se estrechaba muchísimo y era casi imposible correr, pasé un par de km por fuera de la calle. Ya había muchísima gente en las calles animando, desde las 9.00 de la mañana, algo que se agradecía. Pronto dejó de hacer frío. Mientras tanto, hacía mi carrera junto a un chico, íbamos adelantando por fuera casi todo el camino aunque pronto decidí seguir por mi cuenta. Me sentía bien, aunque iba con el freno echado.

Me puse a caminar junto a un italiano que iba a buen ritmo, tambien adelantando, al llegar a Alt-Moabit. La zona era preciosa, al igual que la mañana, soleada y con temperatura perfecta para correr. Muchos daneses y muchas danesas... ¡qué barbaridad! Así da gusto macho, iba todo el rato adelantando danesas picha, aquello parecía una película de Esteso y Pajares... La próxima marathon: Copenhague. Además eran mayoría: casi 8.000 solo superados por alemanes claro. Y la afición se hacía notar, aunque los más ruidosos eran los suizos y sus cencerros puestos en el km 6.5 y los holandeses en el 8. Unos 1.000 participantes españoles, de los que habrá que descontar (según algunos) a los catalanes, que había a porrones, venga a enseñar banderas independentistas... poco que comentar al respecto, no me hace especial ilusión mezclar política y deporte.

Pasamos por Moabit cruzando por el enorme cruce de caminos que deja la iglesia a la izquierda de la carrera. Al llegar al km 7 podíamos ver de nuevo el Reichstag o el Bundestag, no sé que diferencia hay, supongo que uno es el edificio y otro es algo así como el parlamento que se celebra en él.

Sobre el km 8 pasamos por amplias avenidas rodeadas de centros comerciales, justo después de un giro a la izquierda que luego desembocaría en otro giro, esta vez a la derecha. Enganchamos Torstrabe llegando hasta el 10 ya en el barrio de Mitte. Se me hizo volando. Fui todo el camino en 5.05-5.10 aunque la media se echaba a perder por los continuos parones debido a la gente. Los primeros 5 km en 26´, y del 5 al 10 igual: 26´ iba clavando tiempos aunque costaba coger un ritmo propio con tantos parones. No hablemos ya de los avituallamientos.

Giramos en Mollstrabe y visualizamos claramente la enorme antena de la RDA que da imagen a Berlín junto a la puerta de Brandenburgo. Y desde ahí a la avenida Karl Marx donde por fin se pudo correr y apretar un poco el ritmo hasta llegar a la rotonda de Strausberger Platz, abarrotada de gente animando sin parar.

Giro a la derecha y otra enorme avenida repleta de gente hasta cruzar de nuevo el río ya por el km 13. Pasamos Moritz Platz y giramos hacia la izquierda hacia el siguiente avituallamiento en el km 15:  26´ clavado el 5000m. Me sentía bien, sin cansancio ni dolores, comiendo, bebiendo, siempre adelantando y a buen ritmo y sobre todo disfrutando de la gente, del ambiente, de la ciudad y de la multitud de bandas de música (todo tipo de música). Sonó desde música de orquesta y/o clásica hasta Bob Marley, pasando por ritmo africanos, el "we are the champions" o rock como los Pixies o Seven Army. Los mejores los punkarras que estaban con la música a todo gas por el balcón de su casa allá por el km 33-34. Era bonito ver también a gente que individualmente sacaban su batería, violín o lo que fuera para animar con algo de música. Animaba mucho y nunca dejó de haber gente dando palmas y gritando tu nombre: una pasada.

Sobre el 16 cruzamos un canal del Spree por debajo de un puente, tremendo el ruido, ensordecedor, más si cabe con la música de una banda que justo estaba en ese punto. Luego giro a la derecha rumbo a Kreuzberg la zona donde salí a entrenar un par de días antes, el barrio turco por excelencia. Pasamos por el parque Hasenheide, precioso, y llegamos hasta Südstern, una impresionante iglesia estirada casi hasta el cielo.

Recorrimos la avenida Gneisaustrabe por un precioso bulevar lleno de gente y vegetación (que siempre acompañó durante la carrera, a excepción de las zonas céntricas claro). Dejamos la eterna avenida para realizar la media marathon en Goebenstrabe rodeado de viejos edificios de la RDA. Pura historia. Sin cansancio, sin dolores, aun adelantando gente a tirones y evitando golpes, parones y caídas en los avituallamientos (frutas, bebidas isotónicas, té caliente y agua). La media en 1:51:05, muy buen tiempo, manejándome incluso por debajo del 3h45´. Todos los 5000m en 26´ clavados, siempre manteniendo el ritmo a pesar de ir a tirones (creo que mi ritmo real estaba en 5:10 pero realmente marcaba 5:16).

Me vine arriba, en los km previos a la media y justo después de ella, me vi bien de piernas, siempre muy bajo de ppm, toda la carrera en 160ppm casi sin sentir que estaba forzando, iba alegre. Enlazamos varios parques alrededor de la carrera, siempre verde alrededor, como Kleitspark en el km22 y seguimos haciendo camino. Pasamos junto a Rathaus Schoneberg, un edificio imponente, sobre el 23 y cruzamos las vías del tren por un puente ya en el 24. El km 25 apreté y bajé a 5:00. Y luego bajé el ritmo pensando que todavía quedaba mucho y además porque ya empezaba a notar dolores en la pierna. Además perdí muchísimo tiempo en el avituallamiento del 25, era una calle estrecha y se montó una pelotera enorme.

Casi desde el principio vi gente parándose, evidentemente al principio por lesiones, pero luego simplemente por cansancio. La verdad es que no entiendo como la gente se apunta a un maratón sin prepararse, sobre todo de este calibre. Entiendo que es una fiesta y que el rollo está de moda, pero joder, hay que tener un mínimo de dignidad al menos y por qué no, de respeto hacia la gente que sí sale a correr. ¿Cómo se le ocurre a la gente cruzar de lado a lado de la calle para coger agua y luego pararse a andar en el mismo avituallamiento para beber? Coge el agua corre 40m y allí te paras... ¡qué rabia! Pero bueno,... 47.000 personas y mucho "turista deportivo". En el albergue donde me quedé, había un pibe de Malasia que me contó que esta era su trigésima (!) Maratón, y no tenía más de 35... y nunca bajó de 4h 30 ¡qué locura!

Giro a la derecha y llegamos hasta Friedich Wilhem Platz, precioso el lugar y alrededores, mucha gente animando y empezaba la cuesta arriba de la carrera. Sabía que el km 28 estaba el avituallamiento de los geles (evento de Champions League) y empezaba a notar que lo necesitaba. Sin embargo no iba forzado, todo lo contrario, pero las piernas...

Pasamos por otro precioso y verde bulevar: Sudwestkorso. Ahí tomé aire y me animé para volver a aumentar el ritmo. Luego vendrían los dolores: lo pasé mal hasta llegar al avituallamiento del 28. Cogí un par de geles, uno de ellos lo tomé del tirón: lo necesitaba. El otro lo guardé para más adelante.

Pasamos por Platz and Wildem eber (el cochino jabalí que por cierto nunca llegué a ver) y giramos hacia el norte tras pasar por Betty Hirsch Platz,... parques y más parques. Subimos por Hohernzollerndamm para pasar el km 30 a partir del cual empezó mi calvario... Llegué muy justito al avituallamiento de ese km pero en el 31 la pierna dijo basta. Me dio un fuerte tirón, me quedé casi vacío... tuve que parar, estirar un poco, caminar y volver a la marcha. No me puse nervioso, simplemente entendí que era lo normal: llegué lesionado y sin entrenar el último mes. Además quedaban 10km, incluso podía permitirme el lujo de terminar caminando desde ahí... era el objetivo: terminar.

Pero volví, comí algo de frutos secos que llevaba guardados desde el inicio y me puse a correr primero a ritmos muy bajos y luego más altos. El ambientazo en Fehrbelliner Platz me empujó y volvía a correr por debajo de 6´. Sin embargo los dolores permanecían y se intensificaban. Llegamos hasta Kufurstendamm, rodeados de tiendas carísimas, pura demostración de ostentación y riquezas del capitalismo más salvaje del Oeste y justo cuando estábamos pasando por aquella reliquia viva de Kaiser Wilhem-Gedachtnis-Kirche me dio otro tirón y tuve que volver a parar a estirar. La gente me gritaba: "¡Come on Jose Alberto!!" tras leer mi dorsal y yo correspondía con sonrisas y gracias, y volviendo a la carrera una vez más, con más fuerza si cabe.

Pero estaba muy tocado... ese km 35 lo hice en 6:39 y el siguiente en 6:45. Luego la carrera volvió a girar al norte sobre el km 37 y volví a notar sensaciones positivas, aunque nunca sin forzar, había que seguir y aguantar, era momento de guardar la ropa. Sin embargo cogí una buena marcheta, iba detrás de una chica italiana que iba con ritmo lento pero sin parar, la seguía casi con el gancho hasta llegar al 38. Ese avituallamiento ya fue una locura, todo cristo parado o andando, así que si querías beber tenías prácticamente que pararte tu también, eso corto mi ritmito... pero el agua me vino bien para recuperar las últimas fuerzas.


Del 25 al 30 en 27´, del 30 al 35... 32´ las piernas flaqueaban. Pero sin embargo los últimos kilómetros me vine arriba y corrí casi siempre por debajo de los 6:00 a pesar del dolor y el cansancio. Tras el 38, giramos a la derecha y cruzamos Postdamer Platz, literalmente abarrotado de gente, iba escuchando a españoles gritar mi nombre y darme ánimos cada pocos metros, y eso, y el ritmito de la italiana, me iban llevando hasta la meta. Viendo el tiempo pensé que tenía en mi mano bajar de las 4 horas, lo cual me pareció impensable corriendo tan roto como iba. La larga avenida donde el día antes vi la maratón de patines en línea se me hizo incluso corta a pesar de que es de los lugares con menos gente. La banda de los tambores y ritmos africanos me empujó al km 39 y desde ahí la carrera se convertía en una autentica delicia: una visión constante de edificios impresionantemente bellos, como la plaza de Konzerthaus y Gendarmenmarkt y un griterío apasionante que no deja de repicar en los oídos mientras callejeabas hasta desembocar en Unter den Linden,... y desde ahí: la gloria.

Al fondo ves el arco, la figura de los cuatro caballos y del águila imperial justo arriba de la puerta hacia la gloria, hacia Brandenburgo. Ya no escuchas tu nombre, puesto en el cielo por algún paisano, no oyes los gritos ni los ánimos, te olvidas del reloj y el mundo se para. Solo tienes ojos para esa puerta gloriosa que tanta historia vio pasar en la larga noche de los tiempos, solo tienes oídos para escuchar tu corazón, retumbando en el pecho a 180 pulsaciones, solo tienes en tu pensamiento aquellos que tanto te dieron y ya no están contigo, piensas en tu familia y en el orgullo y honor de llevar tu apellido a donde otros ni siquiera sueñan. De pronto, en trance, pasas por esa puerta, atraviesas el sueño y despiertas con el pitido de los chips al pasar por el kilómetro cuarenta y dos, devolviéndote a la carrera entre lágrimas, y sacando fuerzas imposibles para tirar hacia adelante los últimos cien metros y terminar señalando con una mano al corazón y otra al cielo justo antes de convertirte en un héroe.




3 horas, 56 minutos, 28 segundos. MMP en una Maratón, a pesar del tiempo oficial bruto (4:19:54) y de lo difícil que es correr con tanta gente. Casi dos horas más que Eliud Kipchoge (KEN) vencedor de la prueba con 2h04. Y teniendo en cuenta la lesión y el mes previo sin entrenar. Terminé en el puesto 14.139 y el 1906 de mi categoría (de 6147 - en el percentil 70), Muy muy contento, sobre todo por haber tenido la oportunidad de conocer esta ciudad que tanto me ha impresionado y tanta huella ha dejado en mi.

En París lo pasé de lujo junto a mi compañero de fatigas, nos reímos, disfrutamos y sufrimos juntos. Esta experiencia fue diferente, la soledad durante el viaje, la incertidumbre de la carrera, no sé... creo que también guardaba dentro muchos sentimientos encerrados que afloraron al pasar por aquella majestuosa puerta a la gloria. París y Berlín... se dice pronto, por fuerza la siguiente debe ser Londres jejeje... ya veremos, ya...

Ahora toca descansar pero sin dejar de pensar en otros retos. Me queda la espinita de pensar que sin la lesión podría haber hecho una marca notable y eso, quién sabe, me puede llevar a intentar llegar preparado para finales de enero a la Maratón de Las Palmas... ya se verá... dependerá de las ganas y las posibilidades que tenga de salir a correr en los dos próximos meses.






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